Modernizar la formación profesional en agricultura en Georgia

Proyecto terminado
La imagen muestra a Medea y a su profesor examinando las verduras en el invernadero de la escuela de Senaki.
Durante las prácticas, profesores con alto nivel de formación enseñan a alumnos como Medea a plantar hortalizas en los invernaderos de la escuela de Senaki. © COSUDE

En Georgia, el sistema de formación profesional no se ajusta a las necesidades de la transición hacia una economía de mercado, transición que el país trata de asegurar desde su independencia. La COSUDE ayuda al gobierno georgiano a desarrollar un sistema más moderno que combina teoría y práctica. A largo plazo, esto debería de aumentar la productividad de las explotaciones agrícolas y los ingresos de la población rural.

Región/País Tema Período Presupuesto
Georgia
Agricultura y seguridad alimentaria
Formación profesional
Empleo y desarrollo económico
Desarrollo agrícolo
Formación profesional
Apoyo a las cadenas de valor agrícolas (til 2016)
Desarrollo de pequeñas y medianas empresas
01.01.2013 - 31.12.2018
CHF 6'547'000

La agricultura juega un papel esencial en el desarrollo económico y social de Georgia puesto que estamos ante la primera fuente de ingresos de la población rural. Dicha población no ha beneficiado del crecimiento económico de los últimos años y es considerablemente más pobre que la población urbana: las desigualdades aumentan. Debido al actual desfase existente entre las competencias de los agricultores y aquellas demandadas por el mercado, la formación profesional en la agricultura debe absolutamente de mejorarse  La COSUDE presta su apoyo al gobierno georgiano con el fin de modernizar su sistema de formación profesional. Esto permitirá, a largo plazo, aumentar la productividad de las explotaciones y los ingresos de la población rural. 

Reducir el éxodo rural

Desde la caída de la Unión Soviética y la independencia del país en 1991, Georgia no ha adaptado su sistema de formación a las necesidades de una economía de mercado. Este retraso se nota a distintos niveles. Los criadores a menudo no tienen acceso a los servicios veterinarios: así no usan  más algún que otro insumo (medicamentos, forraje, etc.) y esto se repercuta en la salud de los animales. El resultado es una productividad débil, puesto que la agricultura de subsistencia tiene más importancia que une agricultura orientada al mercado. Así pues, estamos ante una juventud cada vez menos motivada a permanecer en los pueblos y cada vez más atraída por las perspectivas de ingresos más elevados en la capital, Tiflis. Sin embargo se empiezan a esbozar mejores perspectivas en las zonas rurales gracias a la mejora de la formación profesional. Esta película nos permite hacernos una idea de Medea y Giorgi, dos jóvenes decididos a participar en la vida económica de su pueblo natal:

Blog Article - Offering young people in Georgian villages prospects for the future

Desarrollar un sistema de calidad de forma sostenible

Gracias al proyecto, más de 4000 agricultores pueden asistir a cursos de formación más eficaces (y de formación de mantenimiento) y más de 10.000 pueden acceder a servicios de asesores agrícolas adaptados a sus necesidades. El objetivo es lograr un aumento de aproximadamente el 10% anual de la productividad y los ingresos de las explotaciones agrícolas. Se perfeccionarán también las aptitudes de 300 formadores profesionales, 400 asesores agrícolas y 250 proveedores de servicios. El proyecto va a beneficiar de forma directa a 8 establecimientos públicos de formación profesional y a 7 centros municipales de asesoramiento. Los establecimientos restantes se beneficiarán con el proyecto gracias a la mejora del material de enseñanza, de los estándares profesionales y de la información puesta a disposición de los centros de asesoramiento.

 

Descubra los entresijos del vídeo en imágenes: