Una vida sin violencia, de la utopía a la práctica


Rostro de una mujer víctima de abusos
En Bolivia, siete de cada diez mujeres sufren violencia de género. Para romper la ley del silencio, varias víctimas han aceptado ser fotografiadas con motivo de una exposición presentada en La Paz en 2013. © Karina Muench Reyes © Karina Muench Reyes

Aprovechando una ley contra la violencia hacia la mujer aprobada recientemente en Bolivia, la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación (COSUDE) pretende contribuir a una atención más sistemática y adaptada a las mujeres víctimas. Al mismo tiempo, las autoridades locales y nacionales así como la población se involucran en un gran esfuerzo de prevención de agresiones cometidas contra las mujeres. Esto porque con demasiada frecuencia se dan comportamientos teñidos de un machismo que legitima la violencia.

Región/País Tema Período Presupuesto
Bolivia
Derechos humanos
Derechos humanos (incluidos los derechos de las mujeres)
01.02.2015 - 31.05.2020
CHF 4'070'000

Una vez reforzados los mecanismos de atención de un centenar de servicios municipales de Bolivia durante los últimos años, la COSUDE continúa con su compromiso junto a las mujeres bolivianas, abanderando con un nuevo proyecto con evocador título: «Una vida sin violencia».

El asunto es candente: en Bolivia, siete de cada diez mujeres sufren violencia de género al menos una vez en su vida. Se trata de casos que pocas veces son perseguidos y condenados, como ocurre a menudo en las sociedades de tipo patriarcal. Solamente un 17% de las mujeres agredidas se atreven a presentar cargos, posiblemente porque sólo en un 0,28% de los casos denunciados desembocan en una condena.

Mejor atención

Así pues, la COSUDE desea promover una extensa reforma en cuanto a la atención a las mujeres víctimas de la violencia a raíz de una nueva ley que las protege, la cual fue aprobada por las autoridades bolivianas en 2013. La ONG bajo mandato para el proyecto, Solidar Suiza, tiene como objetivo formar y sensibilizar a 2000 funcionarios nacionales (policías, magistrados, personal de salud) así como a los responsables de 4 provincias regionales y de 80 municipios urbanos y rurales. Se trata, a todos los niveles, de mejorar la atención a las mujeres víctimas y la eficacia de la justicia. Dos agencias de las Naciones Unidas, ONU Mujeres y UNFPA, colaboran en el proyecto.

A nivel local, el dispositivo de apoyo a las mujeres respaldado por la COSUDE descansa también sobre 80 «redes antiviolencia» y 10 centros de acogida para mujeres víctimas de violencia a lo largo del país, los cuales serán creados, o bien se garantizará su sostenibilidad. Las redes aúnan los esfuerzos de representantes de los municipios, agrupaciones provenientes de la sociedad civil y medios de comunicación locales. Gracias a su ayuda, la COSUDE estima en 74 000 el número de mujeres que podrán ser asistidas durante sus trámites judiciales, médicos o psicológicos.

Un machismo que persiste

El proyecto «Una vida sin violencia» preconiza también un gran trabajo de prevención. Un reciente estudio de alcance nacional, realizado con el apoyo de la COSUDE en 2015, y cuyos resultados han sido compartidos con las autoridades bolivianas, ha podido confirmar que persisten valores machistas tradicionales que dan lugar a numerosos actos de violencia contra las mujeres.

Con ánimo de hacer evolucionar la mentalidad, Solidar Suiza trabaja en el terreno conjuntamente con diversas ONG bolivianas socias. No solamente las mujeres, también los hombres (jóvenes o menores) son interpelados sobre sus prácticas y su visión de las cosas. Las actividades de sensibilización son llevadas a escuelas, organizaciones juveniles, colectivos de poblaciones indígenas y rurales, centros culturales, medios de comunicación, etc.

Un centenar de campañas de prevención

Un centenar de campañas de prevención debería ver la luz a nivel nacional o local de aquí a 2020, abarcando un área de población de aproximadamente 300 000 personas. Inicialmente han sido seleccionadas cuatro provincias del país (La Paz, Cochabamba, Chuquisaca y Potosí).

La COSUDE y sus socios subrayan que trabajando a la vez en la atención a las mujeres víctimas de violencia y en las normas culturales propias de las diversas poblaciones bolivianas, la impunidad y la aceptación social de la violencia doméstica disminuirán significativamente con el tiempo.