"Según mi experiencia, la COSUDE financia intervenciones clave"

Artículo, 25.04.2015

Se estima que desde el año 2000 las tasas de mortalidad por malaria han disminuido un 47% a nivel mundial, e incluso un 54% en África, alcanzándose así lo establecido en los Objetivos de Desarrollo del Milenio. La misma tendencia se observa en Tanzania, un país prioritario de la COSUDE. Además de fortalecer el sistema nacional de salud, la COSUDE financia en Tanzania el Ifakara Health Institute, un instituto de investigación en el que el Dr. Prosper Chaki trabaja como investigador jefe en la elaboración de estrategias de control de la malaria.

El Dr Prosper Chaki.
El Dr. Prosper Chaki, investigador del Ifakara Health Institute, un centro subvencionado por la COSUDE en Tanzania, trabaja como experto para el Programa Nacional de Control de la Malaria. © COSUDE

La lucha emprendida a nivel mundial contra la malaria está registrando un éxito innegable. Aunque se dice que casi 600.000 personas siguen muriendo anualmente víctimas de esta enfermedad, se estima que las tasas de mortalidad por malaria entre las poblaciones de riesgo se han reducido a la mitad. Entre 2000 y 2013, se habrían evitado 4,3 millones de muertes. Estas cifras son alentadoras en el sentido de que confirman que la meta fijada en los Objetivos de Desarrollo de 2000 respecto a la malaria (“detener e invertir la incidencia de esta enfermedad”) ha sido alcanzada. Y ello, gracias en parte al compromiso de la COSUDE.

Hay una serie de factores que han contribuido a este desarrollo positivo. Entre ellos se cuentan las mejoras considerables en la prevención (tales como el uso de mosquiteros tratados con insecticida, la fumigación de interiores con insecticidas, la sensibilización de las comunidades) y el mejor acceso a los servicios de diagnóstico y tratamiento.

Compromiso reconocido

La intensidad y amplitud del compromiso de Suiza en el campo del control de la malaria son ampliamente reconocidas. Suiza es el país sede de diversas instituciones sanitarias internacionales activas en el control de la malaria, y la COSUDE coordina el “Swiss Malaria Group”, una coalición de unas doces entidades del mundo académico, de la industria y ONG, con sede en Suiza. A nivel local, la COSUDE refuerza la capacidad de las autoridades nacionales y los servicios de atención sanitaria locales en distintos países contraparte, apoyando campañas de sensibilización de la población.

Tanzania es uno de los países que han reducido sustancialmente la incidencia de la malaria. Entre los distintos beneficiarios del apoyo de la COSUDE en este país, está el Ifakara Health Institute (IHI), una de las organizaciones de investigación en la salud más eminentes de África. El IHI está especializado en la transmisión de la malaria, y prueba nuevos métodos de control así como la eficacia de los medicamentos y diagnósticos, además de llevar a cabo ensayos de vacunas.

El Dr. Prosper Chaki se incorporó en 2006 al IHI, donde hoy trabaja en el Dar es Salaam City Urban Malaria Control Programme (DSM).

Dr. Chaki, ¿cómo evalúa usted la prevalencia de la malaria en Tanzania?

A lo largo de mi carrera he visto una reducción significativa de la malaria así como de su transmisión en todo el país. La primera encuesta domiciliaria que llevamos a cabo en 2005 en el marco del Dar es Salaam City Urban Malaria Control Programme mostró que la prevalencia de la malaria en la ciudad de Dar es Salaam era del 21% (lo que significa que algo menos de un cuarto de la población dio positivo en la prueba de parásitos de la malaria). En 2010, este porcentaje bajó al 10% y en 2014 la prevalencia se estimaba menor del 4%.

¿Qué factores han contribuido a este positivo desarrollo?

La fuerza de la infección como factor determinante de la transmisión de la malaria (medida por el número de picaduras infecciosas sufridas por una persona en un año) se ha reducido notablemente. Esta decreció en Dar es Salaam y en la mayor parte del resto del país. Cuando yo era niño, en Ifakara, en el valle de Kilombero, los investigadores estimaban que cada persona estaba expuesta a unas 1.000 picaduras infecciosas por año. Ahora el número es inferior a 30 picaduras infecciosas por persona y año.

¿Puede ser esto una consecuencia directa de la mayor concienciacion de la población de que debe protegerse contra los mosquitos?

Yo diría que es la consecuencia combinada de la prestación efectiva de servicios y la buena aceptación de la población. La sensibilización es realmente muy importante. En este sentido, es digno de elogio el apoyo proporcionado por la COSUDE a nuestro sistema nacional de salud y a diversas campañas de sensibilizacion, así como al Fondo Mundial de Lucha contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria. En Tanzania se distribuyeron millones de mosquiteros tratados con insecticida, junto a otras medidas. Hoy por hoy, un 80% de nuestra población tiene acceso a un mosquitero. Después, por lo que respecta a la investigación, resulta esencial desarrollar nuevos instrumentos e investigar el mejor modo de implementarlos, combinando tecnología y experiencias locales.

¿De qué forma?

Estoy pensando en la investigación en mosquiteros llevada a cabo en el valle de Kilombero Valley, y en la investigación en la gestión de fuentes larvarias urbanas. Según mi experiencia, la COSUDE financia intervenciones clave llevadas a cabo por el Instituto Tropical Suizo y el Instituto de Salud Pública en colaboración con contrapartes locales tales como el IHI. Si bien la COSUDE no es una agencia de financiación importante comparada con las otras, ha apoyado medidas estratégicas orientadas a la creación de capacidades entre investigadores y mánager. Esto debe continuar. A pesar de los desarrollos positivos mencionados, sigue habiendo puntos calientes de malaria y poblaciones con alta prevalencia. Necesitamos continuar aportando evidencias e idear soluciones para atajar este mal.

Testimonios sobre el terreno

Es un hecho que la prevalencia de la malaria ha disminuido en toda Tanzania. Aeshi Kisandu, auxiliar de enfermería jefe del hospital de distrito Bagamoyo, evoca la situación existente cuando ella empezó a trabajar en 1991: “Entonces la malaria solía ser mortal, y estaba entre las cinco enfermedades más importantes de Bagamoyo, con altas tasas de hospitalización y de mortalidad.” Desde 2002, el hospital se ha beneficiado de una serie de programas de asistencia copatrocinados por la COSUDE. Aeshi Kisandu recuerda que uno de ellos permitía a cada clínica asignar un mosquitero tratado con insecticida a largo plazo a todas las mujeres embarazadas en su primera visita médica de atención prenatal, y a todos los neonatos. Después, en 2006, el Ifakara Health Institute comenzó a apoyar al hospital Bagamoyo con recursos humanos, medicamentos y equipos de diagnóstico. “Estoy convencida de que todos estos esfuerzos contribuyeron al importante retroceso de infecciones y muertes por malaria registrados en nuestro hospital”, afirma Aeshi Kisandu.

Mwanamosi Mohamed, vendedora ambulante de 37 años y madre de cuatro hijos, confirma que recibió un mosquitero durante cada uno de sus embarazos. Ahora que espera su quinto hijo, ha acudido para ser tratada contra una infección de malaria; sin embargo, Mwanamosi Mohamed señala que esto no es habitual para ella y su familia: “Desde que me conciencié de la importancia de usar mosquiteros para protegerse de la malaria, yo me aseguro de que mi familia duerma con mosquiteros.”

Su posición de oficial médico de distrito en la municipalidad de Ilala, en la periferia de Dar es Salaam, permite al Dr. Mwanahamis Hassan establecer un vínculo directo entre cambios de conducta y resultados en las estadísticas. En su municipalidad, la malaria ha bajado como enfermedad mortal entre los adultos del 3er al 8o puesto. “Aparte de la distribución de mosquiteros a la población, han contribuido a este éxito el uso generalizado de pruebas de diagnóstico rápido de malaria y, por lo que respecta al aspecto clínico, de la terapia combinada basada en la artemisinina y en la quinina y artesunato inyectables”, observa el doctor. La COSUDE ha ayudado a las autoridades sanitarias centrales y de distrito de Tanzania a garantizar la cobertura universal con intervenciones contra la malaria durante los últimos veinte años.