Propiciar la igualdad entre mujeres y hombres

Artículo, 03.03.2015

La eliminación de la discriminación de género constituye un objetivo que la COSUDE trata de materializar en el mayor número de proyectos posible. Veinte años después de la adopción, en 1995, de la Declaración de Pekín y de un Programa de acción considerado histórico, se han logrado resultados alentadores. Suiza aboga por que la cuestión «género» sea articulada en cada uno de los nuevos Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

Una mujer habla ante una asamblea de aldeanos.
En Bután, se invita a las mujeres a implicarse activamente en la gestión de las zonas forestales. © Sabine Nebel

La fecha ha quedado grabada en la memoria. En septiembre de 1995, la 4a Conferencia Mundial sobre la Mujer, celebrada en Pékin, adoptaba una Declaración y un ambicioso Programa de acción. En ellos se tematizaban los derechos de la mujer y el papel fundamental que la mujer desempeña en la reducción de la pobreza.

La COSUDE no esperó a la celebración de la Conferencia de Pekín para consolidar la implicación de las mujeres en sus actividades, algo que venía haciendo desde mediados de los 80; sin embargo, el nuevo marco inspiró la redacción, y la posterior adopción en 2003, en el seno de la COSUDE de una «Política de igualdad hombres-mujeres», acompañada de un manual práctico. La acción de la COSUDE se guía por estos documentos.

La problemática de «género», un factor ineludible

A la hora de hacer balance, veinte años después de la Conferencia de Pekín, la COSUDE puede presentar una serie de progresos a los que ha contribuido: se ha conseguido que la tasa de escolarización de los niños y las niñas sea casi igual, y el índice de mortalidad materna se ha reducido a aproximadamente la mitad.

Ursula Keller, responsable de la cuestión «género» en la COSUDE, celebra que el objetivo de la igualdad entre mujeres y hombres sea considerado primordial: «La incorporación de la problemática del «género» como factor esencial de un desarrollo realmente sostenible se ha convertido en norma en la planificación de los proyectos de cooperación.» Esto puede traducirse en una mayor atención prestada a las necesidades de las categorías de población más vulnerables, en el seno de las cuales las mujeres están a menudo discriminadas por partida doble, o en la importancia dada a las actividades de sensibilización. Ambas medidas, adoptadas en pueblos, talleres y campañas de información se suman a las reformas legales promovidas en el plano nacional.

Los resultados que deben lograrse deben, por su parte, ser definidos de manera rigurosa. «Aumentar la implicación de las mujeres en un proyecto de desarrollo rural está bien. Sin embargo, hace falta que esto repercuta positivamente en los derechos, el papel y las responsabilidades confiadas a esas mismas mujeres», explica Ursula Keller. Dicho con otras palabras, los estereotipos desfavorables a las mujeres deben ser combatidos, y los obstáculos que les impiden acceder a las prestaciones sociales o a posiciones de poder deben ser superados. Para lograrlo, los hombres deben ser incluidos en el cambio.

Tres prioridades

«En suma, los progresos son perceptibles, pero queda mucho camino por andar», señala Ursula Keller. Y los desafíos siguen siendo numerosos. Basta pensar en la violencia que sufren las niñas y las mujeres, especialmente en situaciones de conflicto en que la seguridad de las poblaciones no está garantizada, o en la discriminación con que se ven confrontadas a la hora de acceder a los serviciois y al empleo.

Para los años 2015-2018, la COSUDE se ha fijado tres prioridades temáticas, de conformidad con los Objetivos definidos por el DFAE para la igualdad de género y los derechos de la mujer:

  1. Fortalecimiento del derecho de la mujer en los contextos frágiles
  2. Acceso facilitado de las mujeres a los recursos naturales, a la formación y a unos ingresos satisfactorios
  3. Mayor participación de las mujeres en los procesos de decisión

A título de ejemplo, la COSUDE apoya en Tayikistán diversas actividades de sensibilización sobre la violencia doméstica orientadas sobre todo a las mujeres; paralelamente, apoya numerosas estructuras de asistencia a las víctimas.

Prevenir la violencia doméstica en Tayikistán

En África subsahariana, los proyectos de desarrollo rural de la COSUDE favorecen especialmente la emancipación económica de las mujeres.

Africa Brief – Junio 2014: La igualdad entre hombres y mujeres, elemento central del desarrollo rural (PDF, Páginas 6, 309.3 kB, Francés)

En Macedonia, se sensibiliza a las autoridades locales para que integren en las leyes y en los presupuestos votados por las mujeres sus propias necesidades específicas.

Promoción de políticas que integren la perspectiva de género en Macedonia

Alegato internacional

Los proyectos implementados por la COSUDE sobre el terreno complementan el alegato llevado a cabo por el Gobierno suizo en el plano multilateral, especialmente en el marco de las sesiones anuales de la Comisión sobre el Estatuto de las Mujeres, en Nueva York.

La formulación definitiva de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) post-2015 constituirá, este año, una nueva etapa importante para la integración de la cuestión «género» en la agenda internacional. Suiza defiende no solo el establecimiento de un objetivo específico relativo a la igualdad entre las mujeres y los hombres, sino también la articulación de indicadores «género» en los demás objetivos. Así, p. ej., los programas que persiguen la reducción de la pobreza en el mundo deben tenen en cuenta el hecho de que el 70% de los más desfavorecidos son mujeres.