Ayuda de emergencia en la región de los Kasais, en la República Democrática del Congo

Proyecto terminado
Varias personas hacen cola en un puesto de distribución de dinero en efectivo y de artículos de primera necesidad.
Distribución de dinero en efectivo y de artículos de primera necesidad. © Solidarités International

El conflicto que asola la región de los Kasais desde agosto de 2016 se ha añadido a las múltiples crisis que existen en la República Democrática del Congo, ha provocado el desplazamiento de más de 1,4 millones de personas y ha sumido a 3 millones en situación de inseguridad alimentaria. La ayuda humanitaria de la COSUDE ha ampliado su acción a esta región donde la ayuda de emergencia sigue siendo casi inexistente. La intervención tiene como objetivo cubrir las necesidades básicas de las poblaciones afectadas.

Región/País Tema Período Presupuesto
República Democrática del Congo
Asistencia humanitaria y RRC
Ayuda y servicios materiales de emergencia
01.09.2017 - 31.03.2018
CHF 1'250'000

La República Democrática del Congo (RDC) ha sido el escenario de múltiples conflictos desde hace más de dos décadas. El 30 de octubre de 2017, la RDC tenía un total de 4,1 millones de desplazados internos. La provincia de Kivu del Norte sigue siendo la más afectada, pero la crisis en la región del Gran Kasai, desde agosto de 2016, ha generado por sí sola el desplazamiento de más de 1,4 millones de personas y ha sumido a más de 3 millones en la inseguridad alimentaria. 

En ese contexto, todas las partes en el conflicto han perpetrado numerosos actos de una violencia sin precedentes contra la población civil: masacres, violaciones y secuestros. Las fuerzas presentes han saqueado y quemado las viviendas, lo que ha debilitado el tejido socioeconómico y el sistema de mercado. Los servicios básicos, como escuelas, hospitales y lugares de culto, han sufrido importantes daños. 

Satisfacer las necesidades básicas 

Suiza busca una mejora inmediata de las condiciones de vida de las personas afectadas por la crisis en las provincias de Kasai Oriental y Lomani, regiones donde, por ahora, la respuesta humanitaria es casi inexistente. Al facilitar acceso a la alimentación, refugio temporal y artículos de primera necesidad para cocinar, beber y vestirse, la ayuda humanitaria de la COSUDE satisface las necesidades básicas de las personas afectadas. Esta ayuda de emergencia se dirige a 11 300 hogares (56 500 personas). 

La asistencia se dispensa distribuyendo dinero en efectivo. De este modo los destinatarios pueden hacer uso del dinero con toda dignidad para cubrir sus necesidades básicas y comprar alimentos según sus preferencias. El importe asignado a cada hogar se calcula en función del coste de los artículos en la zona en cuestión y del número de miembros del hogar. Dado que estas regiones han experimentado una alta inflación en los últimos meses y que los precios fluctúan abruptamente, estos últimos se supervisan constantemente para garantizar la eficacia de la ayuda. En las zonas donde no hay alimentos disponibles se organizan ferias de alimentos o distribuciones de dinero en efectivo.

Empleados de la COSUDE verifican la identidad de los beneficiarios.
Con el fin de garantizar que la ayuda se distribuye a los destinatarios del proyecto, se verifica la identidad de los beneficiarios. © COSUDE

Otro de los objetivos es aumentar la resiliencia de la población. Por ello, la ayuda humanitaria de la COSUDE se esfuerza en proteger especialmente a las personas vulnerables –ya sea a los desplazados internos, a quienes han regresado a sus hogares, a las familias o a las poblaciones de acogida– y en devolver la dignidad a las personas afectadas, sobre todo brindándoles apoyo a su regreso. 

La ejecución del proyecto está a cargo de Solidarités International, activa en la RDC desde 2000 y una de las primeras ONG humanitarias que respondieron a la crisis en los Kasais. Colabora activamente con la red Caritas, que tiene una presencia consolidada en las provincias destinatarias. Asimismo se vela por que exista una coordinación apropiada con los demás actores y proyectos en la región, con el fin de lograr la máxima eficiencia. 

Un contexto muy volátil 

En agosto de 2016, un conflicto local entre un jefe tradicional del Kasai central y el gobierno nacional de la República Democrática del Congo generó una ofensiva de las fuerzas armadas que provocó la muerte de este. Desde ese momento, se formaron milicias que llevan su nombre y que atacan regularmente a las fuerzas de seguridad y los símbolos del Estado. En pocos meses, la situación se ha convertido en un conflicto que afecta a seis provincias. 

La inseguridad ha complicado el acceso a la tierra, lo que ha provocado la pérdida de dos temporadas agrícolas. En consecuencia, hay una importante carestía de alimentos y los precios han aumentado de forma vertiginosa. Más de 3 millones de personas se encuentran en situación de inseguridad alimentaria grave. Actualmente 280 000 niños padecen malnutrición aguda. 

Desde agosto de 2017, ha ido reduciéndose la intensidad de los conflictos y unas 700 000 personas desplazadas han emprendido el camino de vuelta a sus hogares. Esas personas han perdido todo y han pasado muchos meses en la sabana o en centros urbanos sin recibir ningún tipo de ayuda. La crisis ha reavivado muchas tensiones entre comunidades, socavando la convivencia pacífica.