Energías no renovables

Las energías no renovables dominan el mercado energético suizo, lo que conduce a la dependencia del extranjero en el suministro de electricidad.

Vista desde un pasto boyal a la central nuclear de Gösgen con el panorama alpino de trasfondo
Central nuclear de Gösgen. © Allessandro Della Bella

Las energías no renovables en Suiza representan el 77% del consumo total. El petróleo domina la cesta energética con una participación del 42% en el consumo total, seguido por la energía nuclear con el 22% y el gas natural con el 11%. Estos recursos energéticos se importan casi en su totalidad, lo que conduce a la dependencia del exterior en el suministro de electricidad. 

El consumo de energías no renovables ha aumentado desde 1990. No obstante, Suiza se propuso reducirlo en un 20% entre 2010 y 2020. La prioridad consiste en rebajar el consumo de la energía producida en base al petróleo. Ésta pasó del 24% del consumo total en 1950, al 80% a principios de los años 1970, antes de volver a bajar al 44% en la actualidad. En Suiza existen dos refinerías, una en Cressier (cantón de Neucastel) y la otra en Collombey (cantón del Valais), que tratan el crudo importado para transformarlo en el producto final. 

La energía nuclear hizo su primera aparición en Suiza en 1969 al inaugurarse la central nuclear Beznau I en el cantón de Argovia. Posteriormente se sumaron la central Beznau II, la de Mühleberg (cantón de Berna), Gösgen (cantón de Soleura) y Leibstadt (cantón de Argovia). En 2011, el Consejo Federal dispuso el abandono progresivo de la energía nuclear: no se pueden construir nuevas centrales y las existentes deben cerrarse al término de su vida útil. 

Desde principios de la década de los setenta se consume en Suiza gas natural. Hoy representa cerca del 13% del consumo energético final. En cuanto al suministro de gas natural, Suiza depende totalmente de las importaciones, que suelen asegurarse mediante contratos a largo plazo con estados de la UE, Noruega y Rusia. Suiza, un importante corredor de tránsito en el mercado gasístico interior europeo, está conectada a la red de distribución internacional de gas natural a través de doce puntos de alimentación transnacionales.