Fiestas y costumbres de primavera

Muchas fiestas de primavera en Suiza guardan relación con la fiesta religiosa de la Pascua.

El muñeco Böögg arde en la ciudad de Zúrich
Con la quema del Böögg en Zúrich se despide el invierno. © Zúrich Turismo / Andreas Omvik

La Pascua es una de las más importantes fiestas cristianas, y cada región la celebra a su manera. En la aldea tesinesa de Mendrisio, por ejemplo, se celebran el Jueves y Viernes Santo las procesiones pascuales con centenares de participantes. En la villa friburguesa de Romont tiene lugar la ceremonia de las “Plañideras” que se remonta al siglo XV. Mujeres vestidas de negro siguen los pasos a una muchacha que representa a la Virgen María por las calles del lugar al compás de cantos y sermones litúrgicos. 

En la mañana del domingo de Resurrección los niños suizos emprenden la búsqueda de los huevos pintados de colores y de los conejos de chocolate, que sus padres han escondido previamente en casa o en el jardín. En muchos lugares existen costumbres locales, como por ejemplo el “Eiertütsche” en la Suiza de habla alemana. La tradición consiste en golpear un huevo de Pascua (cocido) contra otro para averiguar cuál de los dos tiene la cáscara más dura. 

Sechseläuten

En Zúrich los gremios celebran el “Sechseläuten”. Cada tercer lunes de abril desfilan por la ciudad en trajes históricos. Al término del desfile se quema un gigantesco muñeco artificial de nieve llamado “Böögg”, que se fabrica de tela, viruta y petardos. Cuanto menos tarda en explotar el muñeco, más largo y caluroso será el verano. En el acto participan miles de espectadores. 

Peleas de vacas 

Entre primavera y otoño tienen lugar en el cantón del Valais las peleas de vacas de la raza “hérens“. En una plaza los animales se atacan frontalmente por los cuernos. Un jurado corona a la vaca vencedora como «reina». La gran final cantonal se celebra en Aproz en el mes de mayo. 

Patrulla de los Glaciares 

La Patrulla de los Glaciares (PDG) es una competición militar de esquí alpino del ejército suizo. El trayecto de la competición conduce de Zermatt a Verbier (o de Arolla a Verbier en el recorrido abreviado). Cada patrulla está integrada por tres corredores (militares o civiles). Esta singular competición se caracteriza por el perfil y la longitud del recorrido (53 km para el trayecto más largo), así como por las elevadas exigencias del terreno en los Altos Alpes. En 2016 participaron 4.719 personas provenientes de 33 naciones, entre las que figuran Suiza, Francia, Italia, Grecia, Luxemburgo, China, Sudáfrica, Hong Kong y los Emiratos Árabes Unidos.