Baja Edad Media

Pradera de Rütli
Pradera de Rütli. © Markus Schweiss

Desde finales del siglo XIX la Carta de Confederación de 1291 es considerada como acta fundacional de la Confederación Suiza. En aquel momento se unieron las comunidades de los tres valles de Uri, Schwyz y Bajo Unterwald para conservar la paz y proteger mejor sus libertades frente a potenciales invasores del exterior.

En los siglos XIV y XV la Confederación se desarrolló ulteriormente como alianza laxa entre comunidades rurales y urbanas. Al final del siglo XV era lo suficientemente fuerte como para influir en el sistema de poderes europeo. En diversas batallas los confederados dieron muestras de su coraje y estrategia, ganando fama de temibles guerreros. La expansión de la Confederación se llevó a cabo por diversas vías. Algunos territorios se asociaron voluntariamente a la misma como miembros con plenos o reducidos derechos; otros fueron adquiridos o conquistados. Los derechos de las personas podían ser, por lo tanto, muy distintos según las regiones en las que vivían.

Los socios de la Confederación, los denominados cantones, solían administrar sus asuntos con plena autonomía. No obstante, sus representantes se reunían con regularidad en la Dieta para deliberar sobre cuestiones de interés general. Los lugares de reunión habituales eran Lucerna, Zúrich, Berna o Baden. Cada miembro de la Confederación enviaba a la Dieta a uno o dos diputados.

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